El Fenómeno del Niño Costero está castigando a Perú con una fuerza inusitada. Son las peores inundaciones desde 1998, que derivan en anegamientos, desbordamientos de ríos y deslizamiento de tierras, conocidos en Perú con el término quechua de "huaicos".
Esta situación está provocando una crisis sin precedentes, con 97 muertos (cifra a 2 de abril y con al menos 20 desaparecidos) y alrededor de 124.000 damnificados, que viven una situación dramática por la destrucción de sus viviendas (se calcula que más de 182.000 se encuentran afectadas en mayor o menor medida), sin agua potable y con grandes dificultades para conseguir alimentos de primera necesidad.
Actualmente, la peor situación se encuentra la región de Piura, que ha sido declarada en Estado de Emergencia, situación que regirá en la zona durante al menos dos meses. Además de Piura, también Tumbes y Lambayeque (norte) continúan sufriendo graves daños. En Lima, que careció de agua potable más de cinco días, la situación se está normalizando y actualmente se están reparando carreteras y puentes, fortaleciendo las orillas del río Rímac. Para poder reconstruir el país, el gobierno peruano calcula que serán necesarios más de 1.200 millones de dólares.