Las personas voluntarias que participen en la experiencia de colaborar en los desayunos y las cenas llevándose una vivencia única.
Todas las personas sin hogar que acuden a abrigar sus corazones y a alimentarse a San Antón y a los restaurantes Robin Hood.
Todos los miembros de las 40 familias que podrán llenar sus neveras de carnes, pescados y productos frescos que por su situación no pueden adquirir.
Los hijos de estas familias entre 4 y 15 años que, si conseguimos superar todas las fases del reto, serán los beneficiarios del premio de Fundación Telefónica de un campamento de formación digital y ocio. Ellos no podrían acceder a esta educación sin nuestra ayuda.