La tarde del domingo 3 de junio explotó de forma inesperada el volcán de Fuego, en el sur de Guatemala, produciendo columnas de ceniza de hasta 10.000 metros de altura sobre el nivel del mar, descenso de constantes flujos piroclásticos, descenso de fuertes lahares y nubes ardientes con temperaturas de hasta 700 grados centígrados que abarcaron más de 260 Kilómetros a la redonda, afectando a varias comunidades cercanas a este domo volcánico.
El volcán sigue activo, por lo que el trabajo de los rescatistas está resultando muy complicado.
La contabilización de personas afectadas luego de realizada la Evaluación de Daños y Análisis de Necesidades –EDAN-, hasta el 4 de junio, suman ya más de 100 fallecidos, cerca de 1.700.000 afectados y más de 3 millones de evacuados de las comunidades más dañadas. La cifra de desaparecidos sigue siendo incierta, por lo que el número de víctimas se puede incrementar de manera importante. Los departamentos de Sacatepéquez, Escuintla y Chimaltenango fueron declarados en Estado de Calamidad.
Actualmente, dos escuelas de la comunidad de Alotenango en Antigua Guatemala, en la que interviene Fundación Telefónica, están siendo utilizadas como albergues.