Durante los meses de mayo, junio y julio, Puno sufre un descenso drástico de las temperaturas, viven a más de 20º bajo cero.
Pero las bajas temperaturas no son el único problema, la población sufre de enfermedades respiratorias causadas por la inhalación de humo producido por cocinas a fuego abierto y son la principal causa de muerte en niños.


